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14/11/2008 GMT -4

El Chupacabras

karomigel @ 13:31

Este era un nublado día, en los alrededores del bosque. Era un bosque muy espeso, lleno de pinos y de sujetos extraños que merodean en los alrededores. Dentro de este espeso bosque había una morada, una casa en donde vivía una persona muy solitaria. Y extraña. Su nombre era Fran. Todos decían que era un anciano amargado, y que se pasaba el día mirando por la ventana, planeando algo malo. Pero había un niño que creía que no. Pedrito nunca quiso creer que alguna persona fuese mala, siempre le gustaba encontrar lo bueno de cada persona.

            Y para demostrarlo se adentró en el bosque, buscando la casa de este hombre.

            Estaba muy emocionado, le gustaban los extraños bichitos que se podían ver en el bosque. Pasó un largo rato en el bosque, pero la noche se le venía encima. Y sabía que estar de noche en un bosque es siempre muy tenebroso para toda persona…

            Ya se estaba haciendo tarde, cuando vio una pequeña luz que se encendió repentinamente. Corrió a ver lo que era, pero parecía que la luz se alejaba cada vez que se acercaba. Se hizo de noche. Estaba muy asustado, y decidió tirarse a dormir en el suelo. Buscó unas cuantas hojas y las juntó todas, hasta que las convirtió en una especie de cama. Se tiró a dormir. Se quedó dormido muy rápido, pero un extraño ruido lo despertó. Se quedó escuchando un rato,  hasta que escuchó un espantoso ruido que provenía del corazón del bosque.

            Salió corriendo despavorido, rumbo a cualquier parte. Pero imprevistamente se encontró con la casa. Estaba tan asustado que no se preocupó de eso y entró. Fran estaba despierto, y cuando vio al niño  entrar despavorido le preguntó: - ¿Quien eres y qué quieres? – Con una voz rígida. El niño estaba muy asustado. Le dio su nombre y le dijo lo que ocurrió.

            Fran, que realmente no estaba acostumbrado a los niños, decidió acogerlo en su casa. Pero le advirtió: - No debes andar por estos lugares, no te lo recomiendo. Por aquí habitan extraños seres. Esa misteriosa luz no es más que el Chupacabras que sale de noche a buscar comida -.

            El niño durmió en el sofá, pero durmió mal. Muchos ruidos del bosque se podían escuchar, extraños golpeteos se escuchaban en las paredes. Entonces, se escuchó que tocaban la puerta, el niño se metió bajo el sofá, esperando que no sucediese nada.

            Entonces, el anciano se despertó, y corrió con una escopeta hacia la puerta.

            El anciano estuvo un buen rato fuera, entró y se fue hacia su habitación sin decir palabra. Pero, cerca de las tres de la madrugada, el niño comenzó a escuchar nuevamente extraños ruidos, pero ya no provenían de fuera. Venían de la habitación del anciano. El niño, valientemente se decidió a entrar. Pero no había nada dentro, extrañamente la ventana estaba completamente abierta. El niño asustado salió de la casa corriendo, buscando por todas partes la salida de ese oscuro y extraño bosque, pero jamás encontró la salida. Seguía corriendo y corriendo, y no hallaba la salida.

            En su camino vio muchas veces esas extrañas luces que le habían aparecido la otra vez. Pero pasó un largo rato sin verlas, hasta que de golpe se encontró con el anciano, que se veía muy extraño. Tenía una extraña voz y su piel era muy extraña. El niño no confió en él, se alejaba cada vez que el anciano se acercaba.

            Hasta que el anciano le dijo: -Creo que ya sabes mi gran secreto, todos en el pueblo lo saben, es por eso que no se acercan a mí. Pero tú has confiado en mí, no temas, porque nunca te haré daño. Sólo salí a buscar algo de comida, para mañana. Por la mañana te llevaré de regreso a tu casa.

            El niño se quedó mucho mas tranquilo, y decidió confiar en el anciano. Por la mañana, como se lo prometió, el anciano llevó al niño a su casa.

            Los padres del niño le agradecieron el gesto al anciano. Castigaron mucho al niño por salir de la casa sin compañía y sin permiso, pero luego todo volvió a la normalidad.

            Desde ese entonces no se ve al anciano, y el mito del chupacabras quedó como algo del pasado. La gente vivía mucho mas tranquila ahora, y el niño siempre esperaba volver a encontrarse con el viejo Chupacabras.

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